Juan Luis Aróstegui Ruiz es Licenciado en Económicas. Director del IES Puertas del Campo, Secretario General de la Unión Provincial de Comisiones Obreras en Ceuta (CCOO) y Fundador del Partido Socialista del Pueblo de Ceuta (PSPC) del que actualmente es Coordinador de Política Municipal. Fue concejal y diputado de la Asamblea de la Ciudad de Ceuta entre 1.987 y 1.999, ostentando el cargo de Concejal de Economía y Hacienda entre Octubre de 1.988 y Mayo de 1991 en el Gobierno de PSOE-PSPC-CDS.

Columnista semanal de "El Faro de Ceuta" desde el año 2.001, con una sección titulada "El Dardo de los Jueves", donde da su visión sobre temas políticos y socialres, de actualidad o con repercusión en nuestra Ciudad. En el año 2.002 publicó un libro "Ceuta, a corazón abierto", en el cual se mostraba una selección de esos escritos publicados cada Jueves.







El Dardo de los Jueves
Ceuta, 18 de enero de 2006
 BLOGS
Frustración Universitaria
Juan Luis Aróstegui

El retraso acumulado en el desarrollo de la oferta de estudios universitarios en Ceuta, es uno de los síntomas más evidentes de la tendencia general de nuestra Ciudad hacia la decadencia absoluta; que se viene manifestando desde que los dos grandes partidos de implantación nacional acordaron, de un modo tácito, implícito y secreto, resolver el futuro de Ceuta mediante un pertinaz abandono que termine con el éxodo masivo y la diseminación del pueblo ceutí por el resto del territorio nacional.

Es fácil alcanzar esta conclusión desde una sencilla observación comparativa de la evolución que, en esta materia, ha seguido Ceuta en relación con otras zonas, ciudades o comunidades próximas, durante los últimos treinta años. La universidad española se ha expandido de forma espectacular. Málaga, Cádiz o incluso Algeciras son ejemplos concluyentes. Sin embargo los avances en Ceuta han sido muy tímidos, y tardíos. Casi insignificantes. Es la consecuencia (una más) de nuestra condición de régimen político extra-constitucional. Las competencias en enseñanza universitaria corresponden a las Comunidades Autónomas. Ceuta no tiene quien la atienda. La Universidad de Granada, como reminiscencia del pasado, conserva su presencia, muestra una actitud colaboradora y ofrece tutela docente; pero no puede invertir los presupuestos de la Junta de Andalucía en una Ciudad ajena a su territorio. Llevan razón. El MEC no tiene competencias (tampoco presupuestos) para gestionar enseñanzas universitarias. Llevan razón. El hecho de ser un cuerpo extraño no es inocuo. Reclamar el rengo de Comunidad Autónoma no es un capricho, sino el modo de regularizar éste y otros muchos servicios públicos básicos que actualmente generan múltiples trastornos a la ciudadanía, e inaguantables agravios comparativos. Lo cierto es que Ceuta estaba, y sigue estando, en terreno de nadie.

Esta delicada situación se hacía insostenible para los partidos políticos responsables del descalabro, ante el irrefrenable descontento y el alud de críticas que se venían produciendo. Los ciudadanos fueron tomando conciencia de la autentica magnitud de este problema, de los enormes perjuicios que ocasiona a las familias afectadas, y de las repercusiones que tiene para el conjunto de la Ciudad el hecho de que los jóvenes se vean obligados a marchar de su tierra, o a convivir con la frustración de no haber podido desarrollar su talento y ver truncadas sus expectativas de promoción intelectual y social. Así que el PP, cuando gobernaba, para acallar la creciente contestación, se inventó la posibilidad de crear un “campus universitario”. Fiel al estilo de esta formación política, se trataba de una falsedad asentada sobre un término equívoco, que les permitía difundir a la opinión pública un mensaje de futuro optimista y triunfalista (siempre pensando en la elecciones), y mientras tanto, hacer otra cosa que no se parece en nada a lo prometido. Hábilmente hablaban de “campus”  cuando en realidad se estaban refiriendo, exclusivamente, a la construcción de nuevos edificios. El concepto de “Campus Univesitario” comprende una estructura docente y administrativa de unas dimensiones que escapa por completo a nuestras posibilidades. En Ceuta, aproximadamente, finalizan la selectividad doscientos alumnos al año. Estas cifras hacen inviable la creación de un “campus”. No se pueden mantener facultades con 25 alumnos. Es inviable económica y funcionalmente. El argumento de captar alumnos de otras regiones es un desideratum, si tenemos en cuenta que, en estos momentos, la oferta de plazas universitarias en Andalucía no se consigue cubrir.

Sobre esta cuestión los partidos políticos se pronuncian con ambigüedad y cautela por miedo a perder votos. Es más cómodo y rentable mentir. Pero la verdad se impone indefectiblemente.

¿Quiere esto decir que estamos condenados irremisiblemente a sufrir esta marginación? En absoluto. Ceuta dispone, y puede disponer, de los elementos suficientes para diseñar y crear una Universidad propia adaptada a nuestras condiciones específicas, que permita garantizar una oferta adecuada a la realidad social de nuestra Ciudad. La “Universidad de Ceuta”, dirigida por un consorcio integrado por la UNED, la Universidad de Granada, el MEC y la Ciudad; podría implantar un modelo de enseñanza universitaria ágil y flexible, combinando distintas modalidades de docencia, capaz de atender con un nivel de calidad perfectamente homologable las necesidades educativas universitarias de los ceutíes.

Pero no se atisba el menor indicio de esperanza. El gobierno permanecerá imperturbable. De sus declaraciones se deduce que se conforma con buscar argumentos para culpabilizar al PP, como si con ello lograran una especie de pasaporte político hacia la inmunidad que les infundiera sosiego y tranquilidad. Definitivamente, son enfermizamente insensibles a las preocupaciones de este pueblo. Sólo así se puede explicar que el PSOE diga, ahora, que tiene que estudiar con “rigor”, “seriedad” y “pausa” el problema de la enseñanza universitaria en Ceuta. ¡En dos mil seis!, ¿Qué han estado haciendo durante más de un cuarto de siglo? Para seguir así, más les valdría cerrar el partido y montar una mercería.

El autor del weblog es el único responsable de su contenido ya que este website no interviene en forma alguna en su redacción.