Daniel Vicente Muñoz es redactor de Deportes de El Faro de Ceuta.
Inició su andadura periodística en el diario El Pueblo de Ceuta, cuando todavía cursaba estudios de Bachillerato, y donde llevó a cabo distintas colaboraciones en el área de Deportes, en particular sobre baloncesto. Tras esta primera experiencia laboral, fichó por el diario decano de la ciudad, donde actualmente trabaja como redactor deportivo y en que cuenta con una columna propia, titulada Con comentarios. Dani compagina su actividad periodística con dos grandes aficiones, la lectura y el cine. De su inquietud por la literatura nace El salto de la hormiga, obra publicada por Librería Tótem en un obra que compende los primeros premios y los mejores relatos de su PRIMER CERTAMEN DE RELATO CORTO. Y de su otra gran afición, el cine, nace esta página, de la cual, todos los que le conocemos, esperamos mucho y bueno. |
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El Legado del Super8
Ceuta, 15 de febrero de 2005
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White Noise (Más Allá): Un final de risa
Dani Vicente
Desde que M. Knight Shyamalan lanzara en 1999 su gran película El Sexto Sentido (la de la frase que ha quedado para los anales "en ocasiones veo muertos"), el mundo de los fantasmas volvió a ser uno de los temas más recurrentes en el organigrama del cine, con títulos de todo tipo que comenzaron a saltar a la cartelera para un público que demandaba filmes de terror con ansia. El miedo estaba una vez más de moda.Hasta hoy ha habido de todo. Desde cintas interesantes como El Último Escalón (David Koepp) a aberraciones como 13 Fantasmas (Steve Beck), pasando por aportaciones españolas como Nos Miran (Norberto López) y, por supuesto, la espléndida Los Otros (Alejandro Amenábar).Ahora, bajo el dominio del cine llegado de tierras niponas reconvertido por la industria estadounidense con títulos como La Señal o, su último producto, El Grito, surge de la mano de Geoffrey Sax (Othello, Ruby Jean y Joe) este White Noise (Más Allá) que, desgraciadamente para los amantes del género, se queda en un buen intento más que otra cosa. O ni eso.Jonathan Rivers (Michael Keaton) pierde a su esposa, Anna (Chandra West), que desaparece en extrañas circunstancias cuando ambos eran especialmente felices, con ella esperando un hijo en su vientre. De la nada surge Raymond Price (Ian McNeice), el cual mete de lleno a John en el fenómeno EVP, práctica por el cual los muertos se comunican con los vivos a través de aparatos electrónicos. Las psicofonías en nuestro pueblo.Geoffrey Sax, junto a su guionista Niall Johnson (El gran intercambio), lleva al espectador por el escalofriante mundo de los espíritus con acierto, con la trama girando siempre en torno a la angustiosa búsqueda por parte de Johanthan de su mujer, que poco a poco va estableciendo el contacto, con el espectador pendiente de qué es lo que tiene que decir Anna desde el otro lado.La trama gana en interés cuando el protagonista se topa con tres 'entes' asesinos que quieren hacerle la puñeta, no viéndose nunca sus rasgos pero siendo siempre una amenaza constante que mantiene la tensión en todo momento, con algún que otro sobresalto bien aliado con la música (como no podía ser de otra forma) que ayuda a que uno esté alerta, acurrucado en su butaca o, para el que pueda, al vecino o la vecina de al lado.Sin embargo, cuando mejor va la cosa, cuando el miedo empieza a hacerse notar, el director, el guionista o, mejor ambos, echan por tierra un trabajo bien elaborado durante más de la mitad del filme. Los últimos veinte minutos sobran. Da la sensación de que los creadores de White Noise llegan a un momento en que no saben como finalizar la película dándole además explicación coherente a la muerte de Anna Rivers y a la aparición del trío fantasmagórico y sus ansias de destrucción injustificada.El final, por tanto, es una auténtica chapuza, y salta la duda de que si el género del largometraje es en verdad el de terror, o bien, el de comedia, pero el de las bromas pesadas, de lo absurdo que llega a ser el desenlace y que puede hacer surgir una carcajada de incredulidad.Una pena por tanto que un buen planteamiento quede totalmente deslucido por un último tramo de largometraje lamentable. Si el espectador decide abandonar la visualización de White Noise a falta de la última media hora de película, queda garantizado que cualquier final que imagine a través de su mente será mucho mejor que éste con el que insulta a nuestra inteligencia la pareja formada por Geoffrey Sax y Niall Jonhson.Dirección: Geoffrey Sax.País: Reino Unido.Año: 2005.Duración: 97 min.Género: Thriller sobrenatural.Interpretación: Michael Keaton (Jonathan Rivers), Deborah Kara Unger (Sarah Tate), Chandra West (Anna Rivers), Ian McNeice (Raymond Price), Sarah Strange (Jane), Nicholas Elia (Mike Rivers), Mike Dopud (Detective), Marsha Regis (Policía), Brad Sihvon (Ministro), Amber Rothwell (Susie Tomlinson).Guión: Niall Johnson.Producción: Paul Brooks y Shawn Williamson.Música: Claude Foisy.Fotografía: Chris Seager.Montaje: Nick Arthurs.Diseño de producción: Michael S. Bolton.Dirección artística: Greg Venturi.Vestuario: Karen Matthews.Puntuación (sobre 10): 3
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