Iván Chaves Bermejo nació en Ceuta el 2 de abril de 1978. Es Técnico Superior en Administración y Finanzas y socio fundaor de Ediciones Ceitil S.L., editora de libros y del diario digital ceutaaldia.com.
Así mismo, también es fundador de la asociación política-juvenil Alternativa 21 de la que fue Secretario General desde 2002 hasta marzo de 2006. En Octubre de 2.004 fue designado Secretario de Organización del Partido Socialista del Pueblo de Ceuta (PSPC), hasta ser elegido Secretario General en su V Congreso celebrado el 17 de marzo de 2006. Hasta principios de ese mismo año, perteneció a la X Comisión Permanente del Consejo de la Juventud de Ceuta (CJCE). Columnista semanal de "El Pueblo de Ceuta" entre Noviembre de 2002 y Enero de 2003. Desde 2002 colaborador de "El Faro de Ceuta", con una sección semanal "A los Cuatro Vientos" desde Diciembre de 2004. En sus columnas analiza temas políticos, sociales y de actualidad. |
|
|
|
A los cuatro vientos
Ceuta, 28 de noviembre de 2006
BLOGS
Una victima más de la sociedad de las cavernas
Iván Chaves
Coincidiendo con la celebración del Día Internacional contra la Violencia de Género, se produjo en Sevilla la muerte número 62 en lo que va de año. Se comenta, se dice que la concienciación es cada vez mayor, pero resulta curioso que lo que es cada vez mayor es el número de muertes anuales. Es difícil encontrar el “por que” a este tema, ¿Por qué aumentan? Existen distintas teorías, hay quienes dicen que la publicidad que se da en los medios de comunicación sirve para dar ideas a posibles agresores, a posibles asesinos. Yo personalmente creo que estando en pleno siglo XXI, con todas las fuentes de información que existen, libros, periódicos, radio, televisión, internet, etc… no es de recibo que existan personas que sólo sepan arreglar sus problemas, sus diferencias, de una única forma, precisamente la única que jamás tendrá justificación, La Violencia. Me da la sensación de vivir en una sociedad que se está “acromañonizando” o como sea, permítanme la licencia de inventarme la palabra, pero ya saben a que me refiero. Estamos yendo “pa´tras”, en vez de utilizar la información para aprender, en vez de revisar la historia para no cometer los mismos errores, estamos destruyendo lo construido. En muchos lugares del mundo, en muchos individuos, en nuestro país y en otros, están cometiendo el grave error de darle la espalda a los avances del mundo en el que vivimos, y nos estamos encontrando con radicalismos, que llevan única y exclusivamente a la violencia, una violencia, que como todas, no tiene ningún sentido, y que siempre se intenta justificar. Todavía existe gente que al escuchar que han maltratado a una mujer exclama “algo habrá hecho”. Es el afán de justificar lo injustificable. La otra noche vi un documental que se titulaba “Urgencias en Bagdad”, en el que se veía el día a día de un equipo de médicos del ejercito estadounidense en Irak. Casi al final del mismo, después de imágenes de soldados muertos, de amputaciones de miembros, de vidas salvadas a soldados estadounidenses y a algunos civiles irakíes, el jefe de los médicos dijo una frase que se me quedó grabada “Todos los días al levantarme me digo que esto es para que esta gente en un futuro no muy lejano, tenga una mejor calidad de vida y vivan en democracia. Y me acuesto pensando lo mismo. Porque si no lo hago, me volvería loco porque esta guerra no tiene sentido”. Ese hombre que se dedica a salvar vidas, que está en Irak y no ha disparado ni con un tirachinas, es consciente de que su trabajo es necesario, pero también lo es, de que no debería serlo porque esa guerra no tiene sentido, pero se tiene que inventar una justificación. Lo peor de las justificaciones a las cosas que no la tienen, es cuando la sociedad, el colectivo las asume como propias. En el caso de la violencia de género, creo que la peor justificación colectiva, es la de no actuar firmemente contra los agresores, y la de no dar un respaldo eficaz a las victimas desde el primer momento. Habrá quien diga que esto es demagogia pura y dura, que si se hacen cosas, y se promulgan leyes, ayudas, etc, etc. Las leyes son letras en un papel, y nada más. Si a esas leyes no se las dota de los materiales ya sean económicos o humanos para desarrollarlas pues de poco sirven. Porque si el sistema funcionase, no digo perfectamente, simplemente que funcionase. Seguirían dándose casos de malos tratos y de asesinatos, pero seguro que serían menos. Muchos, muchísimos de los asesinatos a mujeres que se dan en nuestro país, son violando ordenes de alejamiento. Es decir se han producido los malos tratos, se han denunciado, se dicta la orden de alejamiento, y el agresor actuando bajo el lema de “o para mí, o para nadie”, termina asesinando a la mujer, cuando supuestamente después de la orden de alejamiento lo normal es que tuviese que estar tranquila. Pero no suele ser así. Y ya ni hablemos de las que encima de todo lo sufrido, tienen que abandonar su ciudad e irse a otra a empezar una nueva vida, como si fuera una prófuga de la ley. Evidentemente las cosas no se hacen bien, y seguirá siendo así mientras no se coja al toro por los cuernos, y se busque realmente, dotar económica y humanamente a todas las iniciativas existentes y por existir para acabar con esta lacra. Seguimos mirando para otro lado. Seguimos silenciando y lo que es peor, justificando lo injustificable. Convirtiéndonos en una sociedad de las cavernas, eso si, con TDT, televisión vía satélite, Bluetooth, internet, teléfono móvil, etc… pero al fin y al cabo de las cavernas.
El autor del weblog es el único responsable de su contenido ya que este website no interviene en forma alguna en su redacción.
|