José Aureliano Martín Segura, nacido en Dílar (Granada) en 1957, es Licenciado en Derecho y Ciencias Económicas por la UNED.
Técnico del Cuerpo Superior de Intervención y Contabilidad de la Seguridad Social, por oposición libre, ha desempeñado durante los últimos años diversas funciones en el seno de la Administración Pública y, en la actualidad, es responsable de los servicios jurídicos del sindicato CCOO en Ceuta. Como docente, es profesor asociado de Economía de la Empresa en la Escuela de Ingeniería Técnica de Gestión de Ceuta (Universidad de Granada) y, también, es profesor tutor de Econometría en el centro asociado de la UNED de Ceuta. |
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La Mano Invisible
Ceuta, 14 de julio de 2008
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Emprendedores
José Aureliano Martín Segura
Se está celebrando en Ceuta la XX edición de los cursos de verano de la Universidad de Granada. Uno de estos cursos ha tratado del fenómeno emprendedor en el Siglo XXI, tema éste bastante atractivo e interesante por dos motivos. Primero, porque en época de crisis económica y de dificultades es cuando se debe agudizar el ingenio para seguir adelante. Segundo, por analizar el fenómeno en Ceuta, que es la ciudad española de más alta tasa de paro y de cuyas dificultades económicas ya hemos hablado en otras ocasiones. Por tanto, acierto total en la elección. Mis más sinceras felicitaciones al coordinador, Manuel Hernández, y al resto de organizadores. Aunque se denomina emprendedor o emprendedora a aquella persona que identifica una oportunidad determinada y organiza los recursos para ponerla en marcha, la palabra emprendedor está ligada a la de empresario. Aunque no siempre fue así. En el siglo XVI se hablaba en Francia de 'entrepreneur' para designar a las personas que dirigían operaciones militares. Más adelante Cantillon aplica este concepto a la economía y define empresario como cualquier persona comprometida con la actividad económica, salvo los príncipes, los terratenientes y los trabajadores asalariados. En 1981 fue Marshall en sus 'Principios de Economía' quien atribuyó unas características especiales al hombre de empresa (manager) moderno. En la actualidad se entiende por 'espíritu emprendedor' todo lo relacionado con el fenómeno de creación de empresas, con el 'espíritu empresarial', que a juicio de la Comisión Europea es un motor principal de la innovación, la competitividad y el crecimiento. Es más, se ha observado una correlación positiva entre dicho espíritu y los resultados económicos. Aunque también se le atribuyen más factores beneficiosos para las sociedades, pues a juicio de dicho organismo, representa un vehículo de desarrollo personal y de cohesión social. Por tanto, si ello es así, su medición sería de notable interés para poder hacer comparaciones entre regiones y entre países, y para que los organismos competentes tomen las iniciativas oportunas al respecto. Fruto de dicho interés, en 1999 surgió un grupo de investigación a nivel internacional, agrupado bajo el nombre de Proyecto GEM (Global Entrepreneurship Monitor), auspiciado por la London Business School y el Babson College, y en España por el Instituto de Empresa, que con una metodología de encuestas determinada se dedica a elaborar informes periódicos en los que se intenta medir, de manera homogénea, a efectos de comparaciones, las tasas de esta actividad. Este año, por primera vez, se han incorporado al informe español las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla (esperemos que esto no le moleste a las autoridades del vecino país), y sus resultados han sido presentados en la clausura del curso de verano sobre emprendedores referido anteriormente. Del análisis de este informe resultan datos muy interesantes de nuestra realidad. Así la tasa total de actividad emprendedora entre la población de 18 a 64 años de Ceuta es de un 6,4%, porcentaje muy similar al total nacional de 7,6%, cifra que nos hace mantener la esperanza en un desarrollo económico que no acaba de despegar. Pero cuando descendemos a un mayor detalle observamos que dicha cifra supera a la nacional en porcentaje de emprendedores masculinos (5% frente a 4,9%), pero está muy por debajo en porcentaje de emprendedoras (1,4% frente a 2,7%). Y si ahora nos fijamos en los motivos para montar una empresa, los que lo hacen en Ceuta por oportunidad supera a la media nacional, pero los que lo hacen por necesidad están muy por debajo de esa media. Por tanto, saltan aquí dos diferencias importantes y nada positivas. La baja participación de las mujeres en estas actividades de creación de empresas y la baja actividad como consecuencia de la necesidad, lo cual no se compadece con las cifras de paro existentes. Sin embargo, la cifra que más llama la atención es la referente a las razones para abandonar el negocio. Así, por falta de rentabilidad en Ceuta abandonan un 33,7% y a nivel nacional solo un 25,3%. Y porque le salió otra oportunidad de trabajo abandonan un 22,2%, mientras que a nivel nacional lo hacen solo el 5,7%. En otras palabras, lo que estas cifras nos indican es que aquí la gente que emprende, en su mayoría lo hace por intentar ganar más dinero, no por necesidad, pero en el momento en que hay dificultades abandonan. Es decir, que aunque el tamaño y el aislamiento no deberían ser limitaciones para los emprendedores, como decían algunos en las jornadas, en Ceuta, los que viven bien no tienen interés por emprender, sino por obtener un puesto en la Administración, a ser posible en la Ciudad Autónoma, y los que viven mal solo tienen para sobrevivir. Esta es la triste realidad, que a las autoridades no les interesa cambiar, porque así mantienen el voto cautivo, fruto de la ignorancia y la subvención.
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